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Actividades de invierno en Brujas
Una doncella (Judit), el padre de esta (el rey Carlos el calvo) y un conde (Balduino I, alias el brazo de hierro). Podrían ser los protagonistas de un vodevil medieval, pero son los personajes históricos que dieron origen a la ciudad de Brujas. Resumiendo la historia, acaecida en el año 862: por miedo a que el rey se opusiera a su relación amorosa, conde y doncella escapan al norte de la Galia, tierra pantanosa y frecuentemente invadida por los vikingos.
Y allí, en el estuario del río Zwin, Balduino levanta una fortaleza, simiente de la que hoy es conocida como pequeña Venecia.El apodo no tendría sentido si la ciudad no estuviera rodeada por canales. De hecho, Brujas es la castellanización de la palabra flamenca brugge, que significa puente, lo que, por razones obvias, le viene al pelo.
Al norte del centro histórico se halla el distrito de Sint Annakwartier, centro mundial del encaje, la artesanía belga más famosa.En el mismo barrio se puede visitar la Jeruzalemkerk, un templo que es una copia fiel de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. Otra de las atracciones son los viejos molinos de viento, que se encuentran en perfecto estado de conservación, y el beaterio, fundado en 1245 para acoger a las viudas y huérfanas que dejaron las Cruzadas, y habitado actualmente por monjas benedictinas.
Con buen calzado y sin prisas, la ciudad está pensada para ser recorrida a pie. Lo primero que llama la atención es ese aura de antigüedad que reviste las calles. Las rígidas leyes de construcción impiden que nuevas arquitecturas amenacen la armonía del estilo flamenco o barroco de los edificios. Y gracias a estas la ciudad luce muy parecida a como lo haría hace siglos.
El corazón de Brujas se organiza alrededor de dos plazas. La del Markt (del mercado) está presidida por la torre del campanario y la segunda plaza es la de Burg, junto a Les Halles –antiguos mercados del siglo XIII–.
Hielo y nieve en Brujas
A partir de noviembre, el casco antiguo de la ciudad se convierte en un enorme mercado navideño, donde incluso probar a hacer algunas piruetas sobre la pista de patinaje.
Otra de las actividades de la temporada es el festival de esculturas de nieve y hielo, realizadas por 40 artistas internacionales, que las mantienen a una temperatura constante de -5º C.
Prescindiendo de todo ello, los paseos vespertinos por Brujas, bajo la preciosa iluminación, son un atractivo turístico en sí mismos. Es así, dejándose sorprender por cada callejuela, como el viajero puede ir descubriendo los escenarios donde fue grabada la película Escondidos en Brujas, protagonizada por Colin Farrell, que constituye prácticamente un homenaje a esta ciudad.
Gastronomía en Brujas
Entre uno y otro rincón cinematográfico se pone a prueba la voluntad: cientos de pastelerías envían dulces mensajes desde detrás de los escaparates.
No hay que olvidar que en Bélgica el chocolate es uno de los productos mejor trabajados. No es extraño, pues, que Brujas le haya dedicado un museo: el Choco-Story es una joven institución cuyo objetivo prioritario es dar a conocer la historia de la transformación del cacao, a través de degustaciones, una biblioteca, la charla con especialistas, o colecciones de tazas, esculturas e ilustraciones.
Otro estandarte de la gastronomía local es la cerveza. En todo el país hay más de 400 tipos, aunque la típica de Brujas es la Blanche de Bruges.
La oficina de turismo recomienda incluso algunos restaurantes cuyos deliciosos menús están basados en esta bebida.
La cerveza es también la mejor compañía para unos mejillones al vapor con patatas fritas o unos tomates rellenos de camarones, dos de las especialidades de la cocina flamenca. Con el estómago lleno seguro que se afronta mejor la visita al Museo del Diamante –donde se realizan tallas en directo– o al de la patata frita, que se encuentra en uno de los edificios más hermosos de Brujas, el Saaihalle. Aunque en este último, va a ser difícil no acabar masticando de nuevo.
Datos generales de Brujas:
- País: Bélgica
- Región: Flandes Occidental
- Superficie: 138,40 km2
- Población: 116.982 habitantes
- Idioma: Flamenco
CULTURA NO ES solo desollar codos en una biblioteca, abonarse al canal de documentales científicos o recitar la lista de los reyes godos, tal y como –sorprendentemente– se obligaba a hacer en las escuelas españolas no hace tantos años. Hay otra cultura más amable, y es la que se adquiere viajando, impregnándonos sin darnos cuenta de tradición y costumbre, de idioma e historia. Además, descubrir nuevas tierras también nos acerca a los centros de cultura por antonomasia: los museos. Y Flandes va bien servida. Primero, Amberes. Tras el éxito que tuvo esta misma iniciativa el año pasado, el próximo 16 de agosto se celebra la Noche de los Museos, durante la que estas instalaciones estarán abiertas de 19.00 a 01.00 horas. A ellos se podrá acceder habiendo obtenido un único billete a un precio de seis euros (gratuito para los menores de 19 años). A parte de mostrar las colecciones permanentes y las exposiciones temporales, esa noche los museos brindan la oportunidad de participar en acciones especiales: paseos llenos de sorpresas, narraciones de historias y anécdotas, cócteles, conciertos, proyección de películas… El Museo del Diamante, por ejemplo, reunirá a talladores que transmitirán a los visitantes los secretos de las piedras preciosas. Y en la biblioteca Hendrik Conscience, algunos expertos se dedicarán a tasar los libros más valiosos que lleven los visitantes. Al margen de esta intensa noche, Amberes tiene otras muchas atracciones destacables, como Aquatopia, un acuario futurista que acoge una fascinante colección de peces tropicales y criaturas únicas del mundo submarino en un entorno altamente tecnológico. Tiburones, pirañas, pulpos… En Aquatopia la naturaleza se muestra en todo su esplendor y diversidad. Los animales sirven de guía al visitante a través de una selva tropical, cuevas subacuáticas, arrecifes de coral o las profundidades del océano.
EN LA CAPITAL
Para comenzar a visitar Bruselas por todo lo grande, hay que dirigirse a lo más pequeño: MiniEurope es un curioso parque con más de 350 miniaturas de edificios representativos de todo el continente. Invita, por encima de todo, a viajar, haciendo escala en las góndolas venecianas, la Grand Place de Bruselas o la Acrópolis de Atenas. Los monumentos son exactos a sus originales hasta el mínimo detalle. Y aún habiéndose utilizado una escala de 1/25 en todos los casos, no dejan de impresionar: el Big Ben llega a alcanzar los 4 metros de altura; y con sus 13 metros, la torre Eiffel supera en altura a un edificio de 3 plantas. De la arquitectura, al medioambiente. El Museo de Ciencias Naturales, con exposiciones de minerales terrestres, piedras lunares, moluscos, crustáceos, insectos… Y después de varios años de trabajo, la mayor exposición de dinosaurios de Europa, con 32 esqueletos, entre ellos el impresionante tyrannosaurus rex, el triceratops, el largo stegosaurus o el olorotitan. Y el que es casi una insignia de Bruselas es el Atomium, con sus nueve átomos aumentados nada menos que 150 billones de veces, sus 102 metros de altura y sus 2.400 toneladas de peso. Fue construido con motivo de la Exposición Universal de 1958 y en su construcción trabajaron 15.000 personas. La entrada al Atomium no es precisamente barata, pero merece la pena adentrarse en este monumento, subir (en ascensor) hasta el átomo más elevado y disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad. El descenso se efectúa mediante escaleras mecánicas y, a menudo, algunos de los átomos se convierten en salas de exposición.
LEJOS, MUY LEJOS, vive un grupo de pequeñas criaturas azules llamadas pitufos. Bien, en realidad no viven tan lejos. Su hogar, además del imaginario colectivo de pequeños y mayores, ha sido y sigue siendo Bruselas. Cincuenta años después de su nacimiento, los Pitufos mantienen su posición privilegiada entre los personajes más populares del mundo creados por un autor de cómic belga. ¿Quién no ha sentido alguna vez simpatía por esos pequeños seres de tres manzanas de altura? ¿O se ha reído con los constantes e injustificados enfados del pitufo gruñón? ¿O ha querido ser el pitufo fortachón o el poeta para conquistar el corazón de la solicitada y dulce pitufina? Nacidos de la imaginación de Peyo, estos carismáticos personajes hicieron su primera aparición en El diario de Spirou el 23 de octubre de 1958, dentro de una de las aventuras de Johan y Pirluit La flauta de seis pitufos. Para este aniversario tan especial, celebrado en todos los continentes del mundo, el Centro Belga del Cómic propone visitar la obra de Peyo bajo un punto de vista original: el que considera que es en su fragilidad individual donde los Pitufos encuentran su fuerza. Esta alegoría, en cierto modo, del comunismo –el esfuerzo común por el bien de la comunidad, la inexistencia de clases sociales– puede verse en la exposición La unión hace el pitufo, abierta al público hasta el próximo 16 de noviembre en el Centro Belga del Cómic en Bruselas (www.comicscenter. net). El Museo del Cómic, abierto todos los días excepto los lunes y situado en una hermosa hacienda de estilo art nouveau, alberga, asimismo, una amplia muestra de la que es sin duda una de las representaciones artísticas más peculiares y conocidas de Bélgica. Y es que lejos de la inexplicable infravaloración que ha tenido en otros países, como el nuestro, el cómic ha jugado un papel importante en la historia cultural de Bruselas, dando pleno sentido a la consideración del cómic como noveno arte. No es para menos: la ciudad ha visto nacer personajes que han trascendido las viñetas como Lucky Luke, del dibujante belga Morris; Spirou y Marsupilami, ambos ideados por André Franquin; o el más carismático y universal de todos ellos, Tintín, creado por el genio del trazo y la narración gráfica Hergé. VIÑETAS URBANAS Lejos de limitarse a las salas de los museos y a las numerosas y fascinantes tiendas de cómics –obviamente, las mejores de Europa–, los dibujos han asaltado las calles y fachadas de la ciudad, ilustradas con casi una treintena de grandes y llamativos frescos a todo color. Ello ha motivado la creación de la llamada Ruta del Cómic, que recorre tanto la zona más turística de Bruselas, así como algunos barrios periféricos menos transitados. Un recorrido singular con paradas en algunos de los monumentos más representativos de la ciudad, como el Manneken Piss o la plaza Mayor, que aúna en sus alrededores la Boutique Tintín y algunas ilustraciones gigantescas como la de Lucky Luke y los hermanos Dalton o el perro Jojo de Geerts. Realidad y mundos imaginarios que se funden en una bella y mágica viñeta a gran escala que invita a perderse en ella y volver a creer, como en la infancia, en la posibilidad de un mundo algo mejor.
RECUERDA
a aquellos dibujos silue- teados que nos repartían en párvulos y que, según nos explicaban, se debían pintar con cuidadito, para no salirnos de los contornos. Y sin dejar ningún es- pacio en blanco. La estética de Jean- Michel Folon (Uccle, 1934-Mónaco, 1995) tenía algo de infantil, aunque es- condía todo un universo personal: su forma de ver o soñar la vida. Cuentan que la fama le llegó un poco por sorpresa, gracias a unas acuarelas que envió a las revistas americanas The New Yorker, Esquire y Horizon. Cayeron en buenas manos, y en cuestión de poco tiempo, se encontró imaginando algunas de las portadas de Time. Ilustró textos de Kafka, Borges o Bradbury, antes de ha- cer lo mismo con los de Jacques Prévert en 1979.
Y en 1988, Amnistía Internacio- nal le encargó otra ilustración de gran éxi- to: la de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Intervino como es- cenógrafo teatral y operístico, recrean- do visualmente el universo sonoro de Stra- vinski, imaginando colores crepusculares para la Venecia de Goldoni o interiores de fiesta para el París de La Bohème. El di- señador, cartelista, escenógrafo, pintor, escultor y grabador también se atrevió con los murales, como el que hay en la estación de Montgomery del metro de Bruselas. Y con las vidrieras de la iglesia del pequeño pueblo de Burcy: como for- ma de pago, exigió a cambio el derribo de un depósito de agua cercano que, a su parecer, afeaba el lugar. Lo que se di- ce todo un personaje.
TODO BIEN ATADO
En el año 2000 Folon inauguró una fun- dación bajo el mismo nombre en el cora- zón del parque Solvay de La Hulpe, un es- pacio verde de 227 hectáreas de gran simbolismo durante la infancia del artis- ta. Imaginado por él mismo, este lugar presenta más de cuarenta años de crea- ción en un entorno vivo y original, en el que el artista abre el libro de su vida a tra- vés de las 300 obras expuestas. Y es esta fundación, junto a la Oficina de Promoción Turística de Valonia-Bru- selas, la que propone –del 25 de abril al 28 de septiembre del 2008– una excep- cional retrospectiva dedicada al artista, un fabuloso itinerario cultural para des- cubrir o recordar las diferentes caras del talento multiforme de Folon. Una ruta que descansará sobre la fundación –con una exposición de 40 esculturas repartidas por todo el parque Solvay– y varias ex- posiciones temporales en diferentes ciu- dades belgas.
En Bruselas, por ejemplo, podrá reali- zarse un recorrido urbano que pasa por varias esculturas repartidas por la ciu- dad, así como asistir a la exposición Acuarelas y pinturas, en el espacio Wallo- nie-Bruxelles. La ciudad de Louvain-la-Neuve es la es- cogida para albergar, en el Aula Magna, una exposición sobre Folon y las artes del espectáculo. Y Waterloo la sede de la Ex- posición de pósteres en los Establos. Na- mur es otra de las metrópolis donde se han programado varias actividades: un re- corrido urbano, una exposición temporal de pósteres en el Parlamento valón, una muestra de pequeñas esculturas de bron- ce y grabados o un festival con pelícu- las en las que Folon tuvo un papel. Mar- che-en-Famenne, Durbuy, Seneffe, Knokke o Amberes son otras de las pa- radas obligadas de este recorrido. Luga- res iluminados por la presencia del artis- ta, aunque solo sea a través de su polifacética obra.
OFERTAS HOTELERAS
alojamiento Para que los visitantes puedan acceder a todo el circuito a su ritmo, varios hote- les de calidad se han asociado ya con el proyecto, ofreciendo ofertas y paquetes especiales. Situados precisamente en los principales polos turísticos donde se de- sarrollan los eventos relacionados con Fo- lon 2008, son también el punto de partida idóneo para escaparse y conocer Valonia y Bruselas. Hasta el mo- mento, los socios son el Hotel Pro- gress, el NH y el Novotel (en Bru- selas); y el Dolce la Hulpe Brus- sels, el Château de Namur, el Quar- tier Latin y el Sanglier des Arden- nes (en Valonia).
TEXTO ALBERTO GONZÁLEZ


